Indizada en: Index Medicus Latinoamericano, LILACS.
Editada y publicada por Editores Latinoamericanos de Patología A.C.
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¿Simbiosis o sustitución? El renacimiento del patólogo frente al mito de la inteligencia artificial resolutiva
Symbiosis or replacement? The rebirth of the pathologist in the face of the myth of decisive artificial intelligence.
Patología Rev Latinoam | 21 de Enero de 2026
Patología Rev Latinoam 2026; 64: e10957.
https://doi.org/10.24245/patrl.v64id.10957Mario Murguía Pérez, MD, MSc, PgCert,1,2,3 Eduardo Agustín Godínez, MD, MSc.1,3
1 Laboratorio de Patología e Inmunohistoquímica Especializada DIME, Hospital Médica Campestre, León, Guanajuato, México.
2 Departamento de Anatomía Patológica, Unidad Médica de Alta Especialidad, Hospital de Especialidades Centro Médico Nacional del Bajío, León, Guanajuato, México.
3 División de Ciencias de la Salud, Campus León, Universidad de Guanajuato, México.
Recibido: enero 2026
Aceptado: enero 2026
Mario Murguía Pérez
drmariopatologia@gmail.com
Murguía-Pérez M, Godínez EA. ¿Simbiosis o sustitución? El renacimiento del patólogo frente al mito de la IA resolutiva. Rev Latinoam 2026; 64: e10957.
Estimado Editor:
En los últimos años, quienes recorremos la laminilla a diario hemos sido testigos de una narrativa seductora pero, a mi juicio, incompleta: la idea de que la Inteligencia Artificial (IA) está a un paso de convertir el diagnóstico histopatológico en un proceso puramente automatizado. Sin embargo, como especialistas, sabemos que nuestra disciplina no se reduce a un simple reconocimiento de patrones estadísticos. El diagnóstico es, ante todo, un acto médico de integración clínica que ningún algoritmo puede emular por sí solo.1
Es preocupante la tendencia a presentar la IA como una entidad "resolutiva". Esta visión ignora que la tecnología carece de esa síntesis heurística que desarrollamos tras años de práctica; ese "olfato" o “instinto” diagnóstico que nos hace dudar ante una imagen que parece “de libro” pero no encaja con el contexto del paciente. Delegar nuestra responsabilidad diagnóstica a la opacidad de una "caja negra" no solo es un error técnico frente a posibles sesgos en los datos, sino una renuncia ética a nuestra esencia como médicos.2,3
El verdadero "deber ser" del patólogo actual no es la resistencia nostálgica, sino la convergencia experta. Lo que viene no es nuestro reemplazo, sino una evolución hacia la patología computacional, donde la IA actúe como un soporte para tareas repetitivas —como el conteo de mitosis—, liberándonos para lo que realmente importa: la medicina de precisión y el juicio crítico4. Esto, por supuesto, no quiere decir bajo ningún rubro que el microscopio se vaya a sustituir, existen detalles que el patólogo interpreta de mejor manera en la tranquilidad de la visualización microscópica que en la pantalla de mejor definición de una computadora, tablet o cualquier dispositivo que nos pongan enfrente.
En conclusión, el algoritmo más avanzado seguirá siendo una herramienta inerte sin un par de ojos expertos que le den sentido. No seremos sustituidos por la IA, sino que seremos reivindicados por ella, siempre y cuando asumamos el liderazgo de esta transición con el rigor que nuestra especialidad exige.5
REFERENCIAS